La corriente galvánica para la nutrición facial

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Fotografía vía smileclinics

Por: Nutrition Skin Center

 

La nutrición facial es el acto de cuidar y mantener fresca la piel de nuestro rostro con el propósito de que se vea más sana y preparada para los diversos factores que enfrenta con el paso del tiempo; el sol, el frío, el envejecimiento, entre otros.

 

En la actualidad existen un sin número de maneras de realizar una nutrición facial y cada una de ellas con diferentes propósitos. Una de ellas es el uso de corriente galvánica, un tipo de corriente continuo de pequeña intensidad que se aplica directamente sobre la piel.

 

La corriente galvánica funciona ionizando productos activos en la piel de acuerdo al problema que presente cada una de las personas. La ionización, por medio de la corriente galvánica, permite llegar hasta las capas más profundas de la piel por medio de una solución acuosa llamada Serum.

 

El uso de corriente galvánica produce un doble efecto; por un lado, la desincrustación de la piel (limpieza profunda), que sirve para liberar el folículo piloso del exceso de grasa acumulada en él; y por otro, la ionización (nutrición de la piel), que trabaja en las moléculas que contienen átomos metálicos.

 

El aparato para practicar la corriente galvánica consta de un miliamperímetro, un regulador de intensidad, un interruptor de encendido-apagado, y un polo positivo (rojo) y negativo (negro). El miliamperímetro es un instrumento con aguja, que indica la intensidad de la corriente que se aplica, ajustándose a la sensibilidad del paciente.

 

Para aplicar la desincrustación, se colocarán los polos negativos del aparato en contacto con la epidermis. La electrolisis producirá SOSA y emulsionará SEBO, dando lugar a la Saponificación o conversión del sebo en jabón, consiguiendo una limpieza profunda del folículo. Este tratamiento es conveniente utilizarlo en pieles grasas, seborreicas, acneicas y mixtas grasas.

 

En cambio para ionizar la piel, se utilizarán electrodos negativos de manera estática en la piel del rostro, mientras que los electrodos positivos se moverán por toda la cara. El proceso de ionización consta de introducir una solución acuosa a través de la epidermis, mediante el uso de electrodos positivos durante 10 minutos aproximadamente.

 

Luego de eso, se colocarán unas mascarillas calmantes, nutritivas o un velo de colágeno y protección solar.

 

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