Agua de sabor. Tu cerebro piensa que es comida

 Agua de sabor. Tu cerebro piensa que es comida
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Fotografía vía NICOLE L. HILL

Por: Mariana Ginsburg

 

Seamos honestas, ¿quién no prefiere agua de Jamaica o de limón en lugar de agua natural? En lo personal, siempre he preferido tomar agua de sabor, no siento sed fácilmente y prefiero el sabor de un rico litro de agua de Jamaica, pero ¿realmente esto es lo sano de tomar?

 

Sabemos que tomar agua tiene muchos beneficios. Limpia tu cuerpo de toxinas, te quita los antojos en la tarde, nos da una piel hermosa y radiante, permite un mejor funcionamiento de nuestras articulaciones, mejora la digestión, en fín, los beneficios son innumerables. Somos una columna de agua caminante. Arriba del 75% de nuestro cuerpo es agua y 85% de nuestro cerebro depende del agua ¿no se te hace lógico que necesitamos agua para funcionar? 

 

Pero, ¿qué pasa cuando tomamos sólo agua de sabor?

Cada vez que le damos al cuerpo algo con sabor, la lengua detecta que ha entrado un alimento. Esto despierta toda la cadena de insulina en el cuerpo aunque no esté entrando algo con glucosa. Es decir, el sabor (aunque sea Jamaica sin azúcar) dispara leve o drásticamente la glucosa e insulina, haciendo creer a tu cuerpo que está entrando comida, no agua. Esto lleva al cuerpo a procesar el agua de sabor usando los mecanismos más parecidos a los que usa cuando le damos comida.

 

¿Qué hacer?

Toma agua de Jamaica, pero la única agua que realmente “cuenta” para el cuerpo es el agua simple. Así que acostúmbrate a tomar tus dos litros de agua diarios mínimo. Verás los beneficios. 

 

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