Mitos sobre la grasa

Mitos sobre la grasa

Por: Kate De La Peña

 

“La grasa se endurece como consecuencia de hacer ejercicio”.

 

Realidad: La grasa es un tejido que no cambia su consistencia con el ejercicio.


Muchos de mis clientes me han dicho que no quieren que la grasa se endurezca, que primero quieren bajar de peso. Estuve investigando sobre el tema, y mi conclusión es siempre la misma, la grasa NO SE ENDURECE.

Los mitos son que la grasa se va a poner dura y se va a quedar en el cuerpo si haces ejercicios de resistencia, de fuerza, o si usas máquinas, pesas, etc. Muchas personas me comentan que les han recomendado hacer cardio para perder grasa y después de haberla perdido, empezar a hacer pesas porque si no la grasa se les pone dura y les va a costar mucho más bajar de peso, ¡eso es imposible!

 

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Las máquinas, barras y mancuernas (lo que muchos llaman hacer “pesas”), en realidad te ayudan en el proceso de perder grasa, al trabajar tus músculos con resistencias, estos forman y aumentan tono muscular.

 

Mientras más activa esté tu musculatura más rápido se hace tu metabolismo. Los músculos son metabólicamente activos, es decir, gastan energía aún en reposo, además, las grasas se oxidan (se queman) en las mitocondrias, cuando los tienes trabajando, esos “hornitos derrite grasa” son más eficientes. 


Las pesas también aceleran el metabolismo, a tu cuerpo le cuesta más recuperarse de una sesión de entrenamiento con pesas que de una sesión de cardio y esa recuperación necesita energía que se traduce en quema de calorías. Y por si fuera poco, la idea es que al perder grasa te veas bien, tonificad@, sin flacidez. Estas te ayudarán a moldear el cuerpo y los músculos que quieres.

Para elegir el tipo de ejercicio más adecuado para evitar la acumulación de grasa, y el consecuente sobrepeso, debemos entender cómo funcionan las fuentes de energía en el ser humano.

 

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Una manera sencilla de comprenderlas es imaginando una estación de gasolina donde existen diferentes tipos de combustible (carbohidratos, grasas y proteínas). Cuando una persona se ejercita, las tres fuentes de energía actúan al mismo tiempo. Es decir, no existe un interruptor que ponga a funcionar o apague ninguna de ellas. Sin embargo, dependiendo de la forma como se realice el ejercicio, puede haber una predominancia en el uso de cierto tipo de combustible.


Cuando haces pesas, HIIT, etc., y además llevas una alimentación sana, a lo mejor no ves la pérdida de peso en kilos pero te aseguro que en medidas sí. Cuando te pones unos jeans que antes te quedaban súper pegados, poco a poco irás notando la diferencia de tallas.

 

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Me gustó este ejemplo que leí: "El músculo es como un kilo de plomo y la grasa como un kilo de algodón, ambos pesan lo mismo pero el músculo ocupa menos espacio que la grasa, por eso dos personas que pesen y midan lo mismo se pueden ver distintas, así que no te dejes llevar por el peso, sino por lo que ves y sientes en el espejo".

También otro mito es que la gran mayoría de las mujeres piensa que si entrena con pesas rusas, con mancuernas o incluso pelotas medicinales su cuerpo lucirá como el de un hombre, la verdad es que tampoco es cierto. Para que suceda, tendrían que cargar el mismo peso que ellos y hacer mínimo cuatro horas diarias para que el cuerpo iguale la musculatura de un hombre, además para lograrlo también tendríamos que producir testosterona en el mismo grado que ellos, algo que no sucede.


Entonces NO le temas a las pesas, puedes combinarlas con cardio sin ningún problema.


En cuanto al abdomen, tampoco se va a endurecer la grasa de la panza. Hacer abdominales no significa que estarás quemando grasa. Los músculos del abdomen se fortalecerán, pero solo se notarán si llevas una alimentación súper estricta, así qué, ¡si hay pancita es por exceso de  COMIDA!

 

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